AJN.- Según una encuesta, el 70 por ciento respeta la prohibición de ingerir alimentos con levadura durante la pascua judía. Los habitantes con más nivel educativo y de mayores ingresos son menos observantes que los demás.

El 70 por ciento de los israelíes no ingerirá ningún tipo de alimento con levadura para respetar la prohibición de la pascua judía, mientras que los ciudadanos con mayor nivel adquisitivo y educativo son los menos observantes.

Los universitarios resultaron ser los menos observantes. El 57 por ciento de los graduados comen matzá, cifra que se eleva al 84 por ciento en el caso de las personas con estudios secundarios únicamente, informó el diario Ynet.

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Os doy la bienvenida y es el sincero deseo de mi corazón que en algo te sirva entender que solo hay un Di_s, quién es el Creador del Universo, el Rey del Universo. Lamentablemente, no se porque motivo o razón, nunca se ha hablado la verdad, sobre la UNICIDAD de Di_s y que a Uds. como gentiles les corresponde vivir de acuerdo a las 7 Leyes de Noaj.

Estas leyes no son nuevas, ya que la Torá nos explica que fueron entregadas por Di_s al primer hombre, Adam (6 Leyes), y posteriormente vueltas a recordar a Noaj (Noé),(en donde Di_s agrega 1 más) de donde provenimos todos (la humanidad), estás Leyes son obligatorias para todo ser humano y para seguirlas pasando a todas las futuras generaciones.

Todas las Siete Leyes Universales son prohibiciones. No hay que sorprenderse: los mandamientos negativos (o prohibitivos) son de un orden superior a los positivos; y, su cumplimiento, conlleva una mayor recompensa.

Hombres y mujeres son iguales en su responsabilidad por observar los Siete Mandamientos.

Estas “leyes de Noaj” son básicas para cualquier sociedad:

1. No matar

2. No robar

3. No adorar falsos dioses

4. No ser sexualmente inmoral

5. No comer una parte de un animal antes de matarlo

6. No maldecir a Di_s

7. Organizar cortes y traer a los ofensivos a la justicia

Al observar las Siete Leyes Universales, la humanidad usa la herramienta justa con la que puede perfeccionarse a sí misma. El individuo, a través de estas leyes, tiene el poder de refinar su ser esencial y puede elevarse cada vez más alto, sin límite. Porque está escrito, “Llamo al cielo y tierra para que atestigüen que cualquier individuo, hombre o mujer, Judío o Gentil, libre o esclavo, puede tener el Espíritu de Santidad morando sobre él. Todo depende de sus actos“. Y también está escrito, “Ultimadamente, todo está entendido: teme a Di_s y observa Sus Mandamientos, porque esa es la realización del hombre” (Eclesiastes 12:13).

En la raíz de estas leyes está el concepto vital de que hay un Di_s que creó a cada persona a Su imagen, y que cada persona es querida para Di_s y debe ser respetada. Estas siete leyes son los pilares de la civilización humana. Ellos son los factores que distinguen una ciudad de seres humanos de una jungla con animales salvajes.

Estas leyes también fueron recordadas durante la entrega de la Torá al pueblo Judío en el Monte Sinaí.

Hablamos entonces de una herencia milenaria adherente a cada ser humano, sin distinción de raza, sexo, estatus social o condición de cualquier tipo.

Con respecto a los mandamientos de Dios, la humanidad está dividida en dos grupos: los Hijos de Israel y los Hijos de Noaj.

Los Hijos de Israel son los Judíos, los descendientes del Patriarca Jacob. Ellos tienen el deber de cumplir con los 613 Mandamientos de la Torá.

Los Hijos de Noaj comprenden las setenta naciones originales del mundo y sus ramificaciones. Ellos tienen el deber de cumplir las Siete Leyes Universales, también conocidas como las Siete Leyes de los Hijos de Noaj o las Siete Leyes Noájidas. Estas Siete Leyes Universales tienen que ver con idolatría, blasfemia, asesinato, robo, relaciones sexuales, comer la carne de un animal vivo y el establecimiento de cortes de justicia.

Los 10 Mandamientos fueron entregados por Di_s a Moisés en el Monte Sinaí para el Pueblo Judío, el Pueblo escogido de Di_s.

¿Porque no a los gentiles?, simplemente porque cuando Di_s ofreció su Torá a vuestros antepasados, [Hashem ofreció previamente la Torá a todas las naciones gentiles, pero ellos la rechazaron.

Hashem Se reveló a los descendientes de Esau y les pregunto “¿Quieren recibir la Torá?”

“¡Qué dice allí?” preguntaron.

“No matarás”, respondió.

“Entonces no podemos aceptarla”, dijeron, “Nuestro antepasado Esau fue bendecido ‘a vivir por su espada'”.

Di_s ofreció la Torá a los descendientes de Lot, Amón y Moab y ellos preguntaron lo mismo, “¿Qué dice allí?”

“No cometerás adulterio”, respondió Hashem.

“La Torá no es para nosotros” dijeron.

“Nuestro pueblo se originó en el incesto de las hijas de Lot”.

Hashem también le ofreció la Torá a los descendientes de Ishmael.

“¿Qué leyes contiene?” preguntaron.

Dice, “No robarás”.

“Descendemos de Ishmael, el cual era un ladrón y un secuestrador” protestaron.

“Este tipo de ley no es para nosotros”.

Todas las naciones de la tierra tuvieron la oportunidad de recibir la Torá (para que después no reclamen, “Si tan siquiera Di_s nos hubiese dado la oportunidad, nosotros también habríamos aceptado la Torá), pero todos rechazaron la oferta.

Solo Bnei Israel aceptó la Torá sin siquiera preguntar acerca de su contenido diciendo en su lugar: “Haremos y luego escucharemos“.] EL MIDRASH DICE – El Libro de Devarim (Deuteronomio) Editorial KEHOT Sudamericana

Estós rechazarón aceptar la Torá porque querían seguir robando, asesinando, adulterando, idolatrando sus ídolos, etc., lamentablemente hoy día una gran parte de la humanidad está ocupada en como hacer más dinero, dedicados a divertirse y a otras muchas otras cosas vanales, y la otra parte dedidacada a matarse en guerras y conflictos por lo demás aberrantes para Di_s.

Es la voluntad del Rey del Universo que lo busquemos a El y que cumplamos con nuestra misión para la cual hemos venido a este mundo y es la de hacer de este mundo un mejor mundo, para que El, pueda nuevamente caminar en el, como cuando El lo créo antes de que Adan pecará, que amemos a nuestro prójimo como a nosotros mismos (el propio Rabí Akiva dijo “El Amarás a tu prójimo como a ‘ti mismo’ contiene toda la Torá” ver Rashi Lev. 19:18), que demos caridad a los menesterosos y necesitados, que estudiemos su Torá, que cumplamos con sus Mitzvot (Preceptos) y que lo busquemos a El a travez de nuestras plegarias diariamente.

Apreciado visitante, quiero pedirte por favor que no trates de convertir a un Judío a tu religión, por cuanto la Torá llama a alguien que causa que un alma Judía se desvíe del camino de la Torá y de las Mitzvot (Preceptos), por causar su muerte espiritual “un asesino,” y reprocha esta acción más severamente que si hubieras matado físicamente.

Si es así, ¿cómo ve la Torá a las organizaciones o movimientos que han alejado a un número indecible de Judíos de la Torá y Mitzvot (Preceptos)?

Con dolor debe decirse que las organizaciones o movimientos religiosos han apartado o aislado, y continuan haciendo así, a cientos de miles de Judíos de la Torá. Si nosotros fallamos en contemplar que un destino de lejos mas trágico que la muerte fisica ha sobrevenido y continúa amenazando a miles de desafortunadas almas Judías, nosotros demostramos que somos insensibles a valores genuinos de la Torá, que enseñan que la muerte espiritual no es sólo equivalente, sino realmente más trágica que la muerte física.

Si sustentamos, apoyamos y colaboramos con aquellas organizaciones que arrancan Judíos de la Torá, nosotros también somos culpables y merecedores de la furia de Di_s.

¿Que vas a poder contestar el día en que partas de este mundo y estes parado delante del Trono de Gloria y El Rey del Universo te acuse de haber asesinado espiritualmente a un alma Judía? No va existir argumento alguno que puedas esgrimir para que te justifiques ante El y muy a pesar tuyo que creías que estabas haciendo lo correcto, serás fuertemente castigado, por cuanto cada Judío para Di_s, es la niña de su ojo.

De la misma manera que Di_s respeta tu decisión de creer en lo que tu quieres, respeta tú también a los Judíos y dejalos ser Judíos.

Si eres Judío/a, esto es para tí:

Un Judío debería ser consciente que el proposito de su vida es el de servir a Hashem lo mejor posible.

Debe dedicar la mayor cantidad de tiempo al estudio de la Torá (El versículo “La torá es una herencia de la congregación de Iaakov” implica que el estudio de la Torá es obligatorio para cada Judío en forma individual; no está confinado a un grupo selecto de rabinos.) y a las mitzvot, fortificado por la toma de conciencia que hasta el menor esfuerzo por la parnasá (ganarse la vida) de su parte puede privarlo de las bendiciones de Di_s de abundancia material.

Un Judío repetuoso de la Torá debería considerar el servicio a Hashem como su mayor placer y meta de su existencia; consecuentemente, todas las preocupaciones mundanas resultan secundarias a sus ojos.

Moshé dijo: “Alégrate cuando estudies Torá porque no existe mayor alegría en este mundo que el estudio de la Torá, como está escrito:’Los mandamientos de Hashem son rectos, alegran el corzón'”(Tehilim 19:8). Además, te alegrarás arriba en la Tienda Celestial, donde tu alegría será completa”.

Si por algún motivo te has alejado de Di_s, Su Torá y sus mitzvots, no te preocupes, El es misericordioso y lento para la ira.

Postérnate ante su Trono de Gloria y pidele a Hashem, Rey del Universo que te perdone tus transgresiones y te traiga de vuelta a El con arrepentimiento de todo corazón, porque El desea la penitencia.

Bendito es Hashem , clemente que perdona en abundancia.

¡Hermanos Queridos!

El día de ayer, en la Yeshiva Mercaz HaRav, fundada por el Rabino Avraham Yitzchak Kook, en Jerusalén, 8 queridos hermanos Judíos fueron brutalmente asesinados por un terrorista Árabe.

Al menos 10 estudiantes fueron heridos de los cuales 5 están en condición crítica.

Aunémonos todos a rezar para la pronta recuperación de los heridos de la Yeshiva Mercaz HaRav en Jerusalén.

Que Hashem les de una pronta y completa recuperación, Amen.

Que Hashem de fuerza a los dolientes y castigue a los enemigos del pueblo Judío.

Estos son los nombres de nuestros queridos hermanos brutalmente asesinados en la Yeshiva Mercaz HaRav, ellos son:

  • Yohai Livshitz, 18, y Neria Cohen, 15 de Jerusalén
  • Yonatan Yitzhak Eldar, 16, de Shilo
  • Yonadav Haim Hirschfeld, 19, de Kohav Hashahar
  • Segev Peniel Avihail, 15, de Neve Daniel
  • Avraham David Moses, 16, de Efrat
  • Ro’i Roth, 18, de Elkana
  • Maharta Taruno, 26, de Ashdod

Por favor inclúyanlos en sus plegarias.

Plegarias

La palabra Divina dio origen a la Creación. Todo lo que existe en el Universo, desde los astros y estrellas hasta el Hombre, pasando por el reino mineral, el vegetal y el animal, fue obra de las diez expresiones del Altísimo. “Que haya luz”. “¡Que la tierra haga brotar vegetación!”…

Sublime lección se da al hombre ya desde el ¡Génesis!: la palabra puede construir mundos.

Y el rasgo distintivo que el Creador otorgó al ser humano por sobre cualquier otro ser viviente en la Tierra es justamente la palabra, síntesis y expresión de su intelecto.

El hombre, como “ser parlante”, tiene el poder de construir con su palabra, de mejorar el mundo y de santificar su existencia.

La más alta manifestación de la palabra es sin duda la plegaria, uno de los tres pilares sobre los que el Mundo se sostiene, junto al estudio de la Torá y la práctica de Jesed (bondad) con el prójimo (Pirke Avot 1:2)

Por medio de la plegaria agradecemos, alabamos y pedimos al Eterno por nuestras necesidades personales y comunitarias. El alma del Judío al orar, trasciende su prisión física y sus ataduras materiales y se une con su Fuente Suprema.

Un poderoso motivo por el cual la tefilá requiere de una clara enunciación de las palabras y no como muchos acostumbran a hacer, de una mera lectura con los ojos sin pronunciar con los labios, es que siendo la plegaria el anhelo más profundo del alma, debe expresarse de la forma más representativa para la mente humana o sea por medio del habla inteligente.

La Tefilá es el instrumento de la fe, la que nos despierta de la rutina y nos hace ver la manifestación divina en las cosas naturales. La naturaleza es un conjunto de milagros, de manifestaciones de D-s que suceden periódicamente.

¿Acaso la aurora y el crepúsculo dejan de ser un milagro solo porque se repiten a diario? El Judío entiende que no, y cada mañana y cada noche, bendice y reconoce la intervención divina en la salida y la puesta del sol, observando en estos fenómenos naturales la perfecta armonía que El impone en Su universo.

La práctica constante de estos ejercicios capacita al Judío para descubrir a Di_s en las cosas de todos los días.

TZEDAKA LA FUERZA DE LA CARIDAD.

Conceptos, reglas y niveles de caridad

La fuerza de la caridad

Le dijeron a Rabi Akivá que en el día del casamiento de su hija, ella iba a morir ya que una serpiente la picaría.

Cuando llegó ese día, luego de la fiesta de casamiento, se dirigió a su habitación, tomó la orquilla de oro que estaba en su cabello y la clavo en la pared. Allí estaba la serpiente murió automáticamente, sin que ella se de cuenta.

Al otro día, la hija sacó la orquilla y cayó la serpiente muerta.

Cuando Rabi Akivá escuchó la gran noticia, su corazón se llenó de alegría y estaba feliz por la gran noticia.

Pero tenía una inmensa duda: ¿Acaso su hija había cumplido algún precepto, para que su mérito salvara su vida?

Le preguntó a ella: “¿Qué precepto hiciste que te salvó de la serpiente?”.

La hija le contó que durante la fiesta había llegado un hombre pobre que pedía comida.

Como todos los invitados estaban ocupados en sus propios manjares y, en la fiesta de casamiento, nadie le prestó atención, la hija de Rabi Akivá fue la única que lo vió y le acercó su propia comida a este pobre hombre.

Al escuchar las palabras de su hija, dijo Rabi Akivá: “Un gran precepto cumpliste y por eso te salvaste de la muerte”.

Este precepto no era otro que el de la caridad, el cual salva a la persona de la muerte.

Conceptos de la caridad

· El precepto de caridad no es sólo dar dinero al pobre o necesitado sino también a todo el que necesita asistencia o sólo una palabra de aliento, tanto en lo físico como en lo psicológico.

· Prestando atención a lo que cada uno pide, nos daremos cuenta de que cada persona es siempre diferente y por lo tanto, nos debemos adecuar a esto y dar acorde a ello.

· El sustento de cada persona se fija de año a año. Según cómo uno lo utilice, así se lo recompensará. Si da caridad, Hashem lo recompensa con riqueza por el mérito de haber cumplido este precepto. Si no utiliza el dinero para este fin, igualmente no va a quedar en su poder lo que debía haber sido destinado a caridad y de cualquier forma lo gastará.

· La diferencia es que cumpliendo con el precepto, Hashem nos devuelve lo que dimos y más. En cambio, si no lo damos lo perdemos definitivamente.

· Realizando caridad nadie se perjudicará, por el contrario, todos nos veremos beneficiados.

· La caridad anula muchísimos decretos malos y salva a la persona de todo tipo de mal.

· Salva a la persona de la muerte y le alarga la vida.

Ocho niveles de caridad

De mayor a menor:

·Antes que necesite pedir caridad, lo mejor es dar lo que necesita como un regalo, prestarle dinero, tomarlo como socio o encontrarle trabajo.

· Dar caridad mientras ambos, el que da como el que recibe, no conocen la identidad del otro.

· El que da conoce la identidad del que recibe, pero éste no conoce la de quien da.

· El que recibe conoce la identidad del que da, pero el que da no conoce a quien recibe.

· Dar caridad aún antes de serle solicitado.

· Donar a la persona pobre, después de que ésta haya pedido caridad.

· Donar menos de lo que debería, pero hacerlo con un semblante amable.

· El que dona, da caridad quejándose.

10 Reglas básicas de la caridad

· Debe sacarse el diezmo de todas las ganancias, de los regalos o herencias que se reciban y darlo en caridad.

· Si el pobre o necesitado no acepta la caridad como un regalo, se lo debe dar en préstamo.

· Se debe dar caridad con un semblante alegre y feliz, reconfortando y aliviando al pobre de sus sufrimientos.

· Quien da con ceño fruncido es como si nada hubiera dado y pierde todo su mérito.

· Debe tenerse mucho cuidado en el modo en que se conduce con el pobre, sin menospreciarlo, burlarlo o hacerle pasar vergüenza.

· No destacar lo que damos para ser alabados, sino por el contrario, ocultarlo lo máximo posible.

· Hacerlo porque así lo sentimos y para ayudar al pobre; hacerlo de buen corazón y con las mejores intenciones.

· Dar caridad en momentos de abundancia y también cuando es necesario un esfuerzo para lograrlo.

· Si no es posible ayudar con todo lo que se pide, dar aunque sea una contribución mínima.

· Si no se le puede dar al pobre dinero, que mínimamente le dé frutas o comida, ropa o cualquier otra cosa que no tenga y le pueda ser de utilidad, para que no se vaya con las manos vacías.

 

TORA MIN HASHAMAIM

(TORÁ DEL CIELO)

Uno de los principios fundamentales del judaísmo es la seguridad de que la Torá, el Pentateuco, nos fue entregada por Di_s en el Monte de Sinaí, en el año 2448 de la Creación del Mundo (1313 a.e.c)

Allí nos ordenó sobre los 10 mandamientos y luego Moisés nos transmitió el resto de los preceptos, dando un total de 613.
Este principio excluyente, fue y es muchas veces cuestionado a lo largo de la historia universal. . .

¿Quién asegura que Di_s la entrego? Aunque hay muchas formas de demostrarlo, el sólo hecho de que todos las religiones no niegan su procedencia y es más, la utilizan como base para fundar sus nuevas creencias, es ya una prueba suficiente sobre la veracidad de la misma.

Las grandes religiones como el Cristianismo y el Islam adoptaron la Biblia, aduciendo que Di_s se presentó a sus fundadores Jesús y Mahoma, indicándoles cambios en los Preceptos, aboliendo muchos de ellos y comenzando una nueva fe y religión.

Millones de personas que estuvieron presentes en el monte de Sinaí son harto suficiente e inmensa mayoría, comparado a la minoría absoluta que podría atestiguar sobre los cambios que aducen haber recibido los fundadores de otras religiones.

El diálogo de Di_s con Moisés es irrefutable con la presencia, como ya dijimos, de miles de personas.

La Torá no es una creación humana.

¿Tal vez Di_s sólo dijo los mandamientos?

Otro de los cuestionamientos que se suele escuchar es ¿Quién nos asegura que Di_s dijo todos los preceptos y no sólo los 10 mandamientos?

Tal vez, argumentan, Moisés aprovechó su embestidura y alto grado de influencia, para establecer un código de leyes y preceptos más allá de los mandamientos que Di_s transmitió en forma directa.

Para analizar este tema dividiremos las pruebas en 5 factores fundamentales:

Dificultad.

El conjunto de los 613 preceptos rige cada uno de los pasos de la persona desde que nace y hasta su último instante de vida.

Implica por cierto una gran cantidad de limitaciones no tan fáciles de observar.

Las leyes del Sábado (Shabbath), los alimentos prohibidos (Kosher), las leyes de la vida matrimonial y sexual (Nidah), son sólo algunos de los preceptos que los Judíos de entonces aceptaron y observaron en todos sus aspectos.

Esta obediencia adquiere una relevancia superlativa al ver que, cuando el pueblo estuvo en desacuerdo con Moisés lo expresaron, como atestigua la Torá en varios pasajes.

Por ende debemos aceptar que el acatamiento pleno, es producto de la seguridad del pueblo sobre el origen divino de los Preceptos y de toda la Torá.

La conveniencia.

Como segunda demostración podemos citar varios preceptos que aún siendo hoy muy lógicos y reivindicados por las organizaciones de trabajo y derechos humanos del mundo, no eran tan acordes y aceptables en aquella época.

“No dejarás la paga del obrero para el día siguiente”, la prohibición de la usura la caridad a los pobres, un día de cese laboral, amarás a tu prójimo como a ti mismo, son sólo algunos de los preceptos para nada aceptables y acordes a dicha época.
Debería por lógica, el Pueblo haberse negado a aceptarlos, de no ser nuevamente por la certeza de su origen Divino.

Errores de sus representantes.

De haber sido Moisés por iniciativa e inventiva propia quien escribiera la Biblia, no hubiera mencionado sino los aciertos de los principales protagonistas de la historia, y solo algunos de sus errores.

Menos aún no debería haber descrito su pecado, que lo privó de la posibilidad de entrar a la tierra prometida, por ejemplo.

El motivo más racional.

La lógica obliga a sostener que si Di_s creó el mundo tan completo y complejo.

Colocó al hombre para que desarrolle su vida dentro del mismo, con las grandes limitaciones de tiempo y espacio. ¿Es racional pensar que El no dará las instrucciones de cómo vivir?

¡Hasta el aparato más simple incluye las instrucciones de cómo usarlo, suministradas por su inventor y creador!

Debemos aclarar que Di_s ofreció la Torá a todos los pueblos y sólo los Judíos la aceptaron en su totalidad.

El mundo exterior recibió los 7 preceptos universales con los cuales tienen las indicaciones mínimas para llevar adelante una vida social normal.

La semántica.

Un detalle que no pasa desapercibido es el hecho de que toda la Torá esté contada como por una persona que ve los hechos desde afuera. De haber sido Moisés quien la escribió sin la orden y el dictado de Di_s ¿Cuál es el motivo por el cual no escribió todo en su nombre?

¿Por qué no dijo “y dijo Di_s a mí” en lugar de “y dijo Di_s a Moisés” o por qué escribió “y dijo Moisés” y no “dije yo”.

Esto, afirma el Najmánides, es prueba fehaciente que Moisés cuando escribió la Torá, lo hizo sólo por orden de Di_s.

El chisme puede ser más poderoso que las armas biológicas.

 Los sabios enseñan que cada vez que uno habla mal de otros, es como matar a tres personas. 

¿Quién es el que muere? 

1.LA PERSONA QUE HABLA 

¿Ante los ojos de quién esta persona está pasando? De alguna manera, la persona que habla está siendo “matada” a ojos de Di_s.  El Todopoderoso le ha dado a esa persona el regalo del habla, y ella lo está utilizando para provocar discordia entre dos personas, o para rebajar a las personas, o para hablar de los asuntos personales de otras. 

En otro nivel, está siendo “matada” a ojos de aquellos que están escuchando.  Cuando obtienes “noticias” sobre alguien y se lo dices a un grupo de personas, ¿adivina qué? Al escuchar la historia verdadera del divorcio de tal y tal ¿qué pasa? 

Todos se inclinan a escuchar el jugoso chisme y tú te conviertes en el centro de atención.  Por decirlo de alguna manera, has sido coronado! Te conviertes en el rey o la reina del momento.  Pero es sólo por un momento.  Si eres conocido como el tipo de persona que ansía hablar mal de otros y rápidamente comparte la “mugre” en cualquier momento, no serás la persona a la cual otra gente vendrá por consejo o a quien le confiarán sus vidas.   Después de todo, si eres tan rápido para hablar mal sobre otros, todos saben que ellos serán parte de tu diversión social. 

Cuando Bob era un comentarista de noticias, frecuentemente también hablaba y escuchaba chismes.  De acuerdo con Bob: “Cuando estaba con ciertas personas, me sentía como si éramos mejores amigos, como si estábamos juntos en contra del mundo.  Pero también sabía que lo mismo era cierto para quien era mi amigo en ese determinado tiempo.  Si hablaban sobre otros tan viciosamente, eso me decía ¿qué sería dicho de mi cuando no fuese el mejor amigo del momento?”. 

Interesantemente, no sólo la mayoría de los compañeros de trabajo de Bob no confían en gente como esa, sino que también les desagradan.  Claro, eso no impidió escuchar todo el chisme jugoso que se estaba contando.  

La verdad es que en cualquier momento puedes ser el popular, pero a largo plazo, serás visto bajo los ojos de todo aquel que te escucha hablando.  Cuando hablas mal de otros es como estar cometiendo suicidio lentamente. 

¿Alguna vez te has preguntado por qué el chisme es llamado algo “bajo”, la “mugre”? ¡Seamos realistas!  Rebajar a otra persona sólo nos provoca rebajarnos a nosotros mismos.  Hace un tiempo, alguien en mi clase de Ética compartió la siguiente historia con toda la audiencia: 

“Estaba presenciando una ceremonia en nuestro Templo y mi cuñada entró vestida inapropiada menté.  Estaba vistiendo una camisa por demás ajustada y yo simplemente no lo podía creer. Se lo dije a mi esposo y le dije que su hermana lo había hecho otra vez.  ¡Cuándo iba a aprender! 

Pero mi esposo no respondió.  Sólo se quedó parado mirándome.  Y eso me enoja.  Lo hace cada vez que hablo sobre otra gente.  ¿No crees que él le deba decir algo a su hermana o tal vez que yo le diga?” – ella me preguntó. 

Le respondí diciéndole: “Primeramente, no le digas nada a tu cuñada.  No lo va a poder escuchar de ti.  Si creas ese tipo de relación, ella no querrá escuchar de tu boca siquiera el reporte del tiempo.  Segundo, cuando hablas negativamente sobre otros, ¿quien está siendo rebajada a ojos de tu marido?”. 

La mujer no tuvo que pensar mucho para responder y murmuró: “Yo”. 

“Tienes un buen marido” – seguí diciéndole – “No sólo te cuelgues de él, sino aprende de él”. 

2.LA PERSONA SOBRE LA QUE ESTAS HABLANDO

 La persona que es el centro de la conversación obviamente está siendo “matada”.  Esa gente hace sus cosas sin saber que tú estás hablando sobre ellas, y estás afectando la manera en que otros los ven.  Un daño irreparable puede ser hecho con cada palabra, ya sea que la información sea verdadera o no. 

La reputación de una persona – su buen nombre – certeramente es una parte muy importante de su alegría del vivir. El dinero puede ser ganado relativamente fácil, pero una reputación de honestidad, integridad y bondad, de ser un buen marido, un buen padre, caritativo y recto, que se desarrolla a lo largo de los años, puede ser destruida en un momento en el cual hablamos mal del otro.  Y dependiendo de las circunstancias puede que sea imposible reparar el daño provocado. 

Los japoneses tienen un término que describe muy bien lo que le pasa con una persona cuando su reputación es dañada.  Se dice que la persona ha “perdido su cara” como si ya no existiera.   

3. LA PERSONA ESCUCHANDO

 El Talmúd dice que la persona que se daña más es aquel que está escuchando.  Peor que chismear es escuchar chismes! 

Todos sabemos muy dentro de nosotros, que aunque la mayoría lo hace, hablar mal sobre otras personas esta mal.  La persona sobre quien estás ablando está siendo dañada sin fin.  Sin embargo, nos preguntamos, ¿por qué a ojos de Di_s el que escucha pasivamente es aquel que está haciendo el mayor mal? 

La respuesta recae en la palabra “pasivamente”.  De las tres partes, el que escucha es el único que tiene la posibilidad de detener el habla negativa.  El que habla ya tomó la decisión de hablar mal de otros.   La persona sobre la cual se está hablando no tiene control sobre la situación.  El que escucha es el único que tiene el poder de cambiar el curso de la conversación, que es la razón por la cual Di_s lo pone en el lugar del que escucha. 

Mi hijo me señaló que es peor leer chismes que escucharlo! Algunas veces – él me dijo – estamos en una situación en la cual alguien iba a decir algo negativo de alguien y de haberlo sabido antes lo hubiéramos bloqueado.  Sin embargo, leer nos da tiempo para decidir si es algo que queremos saber o no.  Si un artículo es una exposición jugosa de la vida de una persona – exponiendo detalles privados que son seguramente vergonzantes y dañinos para la reputación de la persona – ¿para qué desperdiciamos inclusive un segundo de nuestras vidas en eso?  ¿Sólo para una emoción momentánea o una forma enfermiza de entretenimiento a expensas de otros?  No hay excusa alguna para justificar nuestra acción. 

Reputaciones son destruidas, sociedades se rompen – no hay fin.  ¿Estás empezando a entender por qué Bob y yo somos tan apáticos acerca de uno de los pasatiempos favoritos del mundo? 

Ten en mente que estas leyes Bíblicas no sólo se aplican a la gente, también a organizaciones, grupos de gente y un individuo que nunca te hubieras imaginado: Tú.  Sí.  ¡Tú no tienes permiso de hablar mal sobre ti mismo! Si te rebajas a ti mismo, estás transgrediendo estas leyes.  Pues al hacerlo, estás realmente diciendo que Di_s se equivocó al crearte así.  Pero, Él te hizo a su imagen y Di_s no crea “basura”.  Entonces, olvídate del diálogo despreciativo.  Eres único. Eres especial.  Tienes potencial para la grandeza.  Ahora usa ese potencial para bien. 

LOS DIEZ CAMINOS PARA UN HABLA POSITIVA

 Mejor tener balas apuntadas que habla apuntada. Otto Von Bismarck. 

Los diez caminos para un habla positiva son: 

1. No hables mal. Sólo di cosas positivas.  Deja que las palabras de bondad estén en tu lengua. 

2. No escuches nada malo. Rehúsate a escuchar chismes, difamación y otro tipo de habla negativa. 

3. No racionalices el habla destructiva. Excusas como “pero es verdad” o “sólo estoy bromeando” o “le puedo decir a mi esposa/o todo” – debes dejarlas a un lado. 

4. No veas cosas malas. Juzga a la gente favorablemente, de la manera en la cual quieres que te juzguen a ti. 

5. Cuídate para no hablar mal, sin una mala palabra. El lenguaje corporal e inclusive el habla negativa pueden traer terrible destrucción. 

6. Sé humilde; evita la arrogancia.  Estas serán tus mejores armas en contra del habla destructiva. 

7. Cuídate para no repetir información. Inclusive información positiva necesita permiso antes de ser repetida. 

8. La honestidad es la mejor póliza – la mayoría de las veces. Ten cuidado para decir siempre la verdad, a menos que esa verdad hiera a otros, rompa tu privacidad o publique tus logros. 

9. Aprende a decir “lo siento”. Todos cometemos errores.  Si hablaste mal de alguien “límpialo” inmediatamente. 

10. Perdona. Si alguien te hizo mal, perdónalo.  

Extraído de “Gossip – Ten pathways to eliminate it from your life and Transform your Soul”, por Lori Palatnik y Bob Burg (Smicha Press) Disponible en: Amazon.com

Artículo cortesía de: JUDAISMOHOY.com – Sabiduría para Vivir.

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